En este mismo
instante, mientras tenía word abierto, sonó esta canción de Héroes Del Silencio
y la inspiración se disparó por los aires.
Suponiendo
que últimamente estoy tan pensativo en cuanto a asuntos políticos, militares,
territoriales y demás, hoy con este impulso me pregunto por algo que viene
también siendo polémico en los países: La pobreza y sus virtudes.
Casi
siempre se dice que ser una persona pobre es algo catastrófico. Yo por lo menos
no le veo nada de malo, de hecho, recuerdo un día que iba con un amigo en un
taxi, el taxista no se veía muy confiable. En plena época navideña, como de
costumbre es, la ciudad está llena de luces y por donde pasábamos estaba
completamente apagado, para variar. Total, el hombre dice: Estos ricos sí son
amargados, no saben lo que es una fiesta. Por allá por donde vivo, por
Manrique, ¡ja!, eso cerramos calles y es carnaval toda la noche.
Definitivamente un rico tiene 10 mil pesos y se pega de ellos, y el pobre tiene
10 mil pesos y se gasta 13.
A
lo que yo complementé: Pero los disfruta más que el rico. El tipo sonrió y me
miró y dijo: Este parcero sí sabe cómo es.
Aparte
de saber que me había ganado la vida un día más y que la mirada semi asesina
del tipo había parado, me di cuenta que en realidad la pobreza es un estigma
más social que económico. Y es claro que esto trae dificultades económicas y
frustraciones, pero al final casi siempre, en los hogares se siente tanto el
amor y el cariño, que las frustraciones pasan a segundo plano.
Creo
que no es necesario estar en esta situación para sentirlo, pero al menos seguir
el ejemplo. Disfrutar cada cosa que tenemos, como si no hubiera un mañana,
dejando a un lado los problemas superficiales y preocupándonos más por lo que
tenemos, porque nada material perdura en el tiempo, pero los recuerdos, el
amor, la familia, los amigos…Todo eso perdura hasta la muerte.
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