martes, 23 de abril de 2013

A favor del matrimonio homosexual


Matrimonio homosexual: Un sensato futuro.

“Una de las pocas cosas buenas que tiene envejecer es que uno recuerda batallas de otros tiempos, peleas furiosas - y no siempre perdidas- contra la insensatez.”
Héctor Abad Facionlince

La homosexualidad ha sido un tema social con fuerte controversia en los últimos años. A pesar de que su trascendencia se debe remontar históricamente a siglos de diferencia a nuestro tiempo, posible o seguramente a los inicios de los tiempos, es ahora donde la polémica surge, y ahora, es el turno de Colombia.

Hoy en el canal del congreso se llevó a cabo el debate para dar luz verde o roja al matrimonio gay, cosa que desde que está en la mesa, está dando qué discutir en las calles, en las casas, etc.

Pero hay que admitir algo y es que ya no estamos en la edad media. Ya no es la iglesia el centro de la sociedad ni tampoco de la mentalidad de las personas.

Para comenzar, tenemos al senador Luis Carlos Avellaneda, quien indica la necesidad de trascender en la historia de Colombia dejando clara la igualdad, tal como en el fallo de 1896, Plessy v. Fergusson: Separados pero iguales, que fue reemplazado en 1964 por el acta de los derechos civíles estadounidenses, dando fin y un comienzo a una nueva era de igualdad en Estados Unidos.

Como tal, vivimos hoy la historia de una manera parcialmente semejante, teniendo por delante la igualdad de las personas con decisiones diferentes, pero iguales a nosotros y que, hoy por hoy, por esta razón de diferentes pero iguales, es donde se rechazan y se comete discriminación a las personas con estos estilos de vida.

Cabe también destacar del senador Avellaneda que dio una señalación al concepto de “familia” colombiana, que siempre ha sido considerado como padre, madre e hijo o hijos, cosa que reciente y actualmente vemos que no es igual a antaño y que es argumento de la oposición a este debate.

Pero hoy en día las familias no solo se conforman por estos factores comunes, sino también de distintas formaciones, tales como abuelas y nietos, padres solteros e hijos o madres solteras e hijos o incluso, parejas, pues el concepto de familia se ha malinterpretado y siempre ha supuesto que la familia es la reproducción, pero la familia no siempre se compone de esto. Entonces, ¿dónde queda el matrimonio homosexual?

Pues ahora daremos aún más peso a este debate y citaremos a la columna de Héctor Abad Faciolince del 20 de Abril de 2013: “Matrimonio y familia”, donde históricamente se evidencia que las luchas jurídicas y políticas siempre han existido, existen y existirán.

Anteriormente fue el divorcio, la abominación y perdición de la iglesia, que en ese entonces, se relataba y se hablaba con igual polémica que hoy se hace con el matrimonio gay, y no solo esta sola batalla, pues Héctor redacta unas cuantas más, tales como la pastilla anticonceptiva, los condones, el dispositivo intrauterino o incluso, que dejaran casar personas de diferentes religiones, ateas, o ateas con religiosas.

Todo esto anteriormente fue temática de revuelvo en la política, y cada una de estas discusiones nos acercaron más a la aceptación. Pero aún quedan pedazos qué resolver y la igualdad sigue estando limitada, pero hay algo que debemos saber, conocer y es que todos vemos por ojos humanos y que todos somos, no más, ni menos, solo somos y, cuando esto esté claro, el país dará un nuevo paso a una mente más abierta, un adelanto a la libre expresión.

Sea hoy, sea mañana o sea en 10 años, el matrimonio gay se dará y podremos decir, de manera orgullosa o grata, que en Colombia se puede respetar y que en Colombia estamos un paso más adelante de llegar a ser todos iguales.

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