Matrimonio
homosexual: Un sensato futuro.
“Una de las pocas cosas
buenas que tiene envejecer es que uno recuerda batallas de otros tiempos,
peleas furiosas - y no siempre perdidas- contra la insensatez.”
Héctor Abad
Facionlince
La homosexualidad ha sido un
tema social con fuerte controversia en los últimos años. A pesar de que su
trascendencia se debe remontar históricamente a siglos de diferencia a nuestro
tiempo, posible o seguramente a los inicios de los tiempos, es ahora donde la
polémica surge, y ahora, es el turno de Colombia.
Hoy en el canal del congreso
se llevó a cabo el debate para dar luz verde o roja al matrimonio gay, cosa que
desde que está en la mesa, está dando qué discutir en las calles, en las casas, etc.
Pero hay que admitir algo y
es que ya no estamos en la edad media. Ya no es la iglesia el centro de la
sociedad ni tampoco de la mentalidad de las personas.
Para comenzar, tenemos al
senador Luis Carlos Avellaneda, quien indica la necesidad de trascender en la
historia de Colombia dejando clara la igualdad, tal como en el fallo de 1896,
Plessy v. Fergusson: Separados pero iguales, que fue reemplazado en 1964 por el
acta de los derechos civíles estadounidenses, dando fin y un comienzo a una
nueva era de igualdad en Estados Unidos.
Como tal, vivimos hoy la
historia de una manera parcialmente semejante, teniendo por delante la igualdad
de las personas con decisiones diferentes, pero iguales a nosotros y que, hoy
por hoy, por esta razón de diferentes pero iguales, es donde se rechazan y se
comete discriminación a las personas con estos estilos de vida.
Cabe también destacar del
senador Avellaneda que dio una señalación al concepto de “familia” colombiana,
que siempre ha sido considerado como padre, madre e hijo o hijos, cosa que
reciente y actualmente vemos que no es igual a antaño y que es argumento de la
oposición a este debate.
Pero hoy en día las familias
no solo se conforman por estos factores comunes, sino también de distintas
formaciones, tales como abuelas y nietos, padres solteros e hijos o madres
solteras e hijos o incluso, parejas, pues el concepto de familia se ha
malinterpretado y siempre ha supuesto que la familia es la reproducción, pero
la familia no siempre se compone de esto. Entonces, ¿dónde queda el matrimonio
homosexual?
Pues ahora daremos aún más peso a este debate
y citaremos a la columna de Héctor Abad Faciolince del 20 de Abril de 2013:
“Matrimonio y familia”, donde históricamente se evidencia que las luchas
jurídicas y políticas siempre han existido, existen y existirán.
Anteriormente fue el
divorcio, la abominación y perdición de la iglesia, que en ese entonces, se
relataba y se hablaba con igual polémica que hoy se hace con el matrimonio gay,
y no solo esta sola batalla, pues Héctor redacta unas cuantas más, tales como
la pastilla anticonceptiva, los condones, el dispositivo intrauterino o
incluso, que dejaran casar personas de diferentes religiones, ateas, o ateas
con religiosas.
Todo esto anteriormente fue
temática de revuelvo en la política, y cada una de estas discusiones nos
acercaron más a la aceptación. Pero aún quedan pedazos qué resolver y la
igualdad sigue estando limitada, pero hay algo que debemos saber, conocer y es
que todos vemos por ojos humanos y que todos somos, no más, ni menos, solo
somos y, cuando esto esté claro, el país dará un nuevo paso a una mente más
abierta, un adelanto a la libre expresión.
Sea hoy, sea mañana o sea en
10 años, el matrimonio gay se dará y podremos decir, de manera orgullosa o
grata, que en Colombia se puede respetar y que en Colombia estamos un paso más adelante de llegar a ser todos iguales.
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