sábado, 20 de abril de 2013

Libros X


Confieso que he vivido es una obra póstuma de Pablo Neruda, en donde se recopilan sus memorias. En forma de autobiografía, Neruda cuenta algunos de los sucesos más importantes en su vida. El libro no solo narra situaciones reales que tuvo que vivir el escritor, sino, apreciaciones que van mucho más allá de la realidad; elementos inspiradores que le sirvieron a este hombre para escribir magníficas obras literarias. En su vida, el género literario que más cultivó fue la poesía, incluso recibió el premio nobel en 1971. Por esto, es considerado uno de los más grandes poetas del siglo XX. A demás de escritor, fue activista político y diplomático.

Los capítulos El bosque chileno, Imágenes de la selva y Machu Picchu contienen una profunda apreciación de la naturaleza por parte de Neruda. En estos relatos, se evidencia la amplia inspiración que ejercía la tierra, los paisajes, las cosas simples de la vida en Pablo. Este libro comienza con El bosque chileno: “Quien no conoce el bosque chileno, no conoce este planeta. De aquellas tierras, de aquel barro, de aquel silencio, he salido yo a andar, a cantar por el mundo.” Lo que describe aquí el autor es esa parte sentimental, nostálgica y hermosa del paisaje que lo rodea, esos lugares que siempre están presente en nuestras ciudades y pueblos, pero que tal vez por el afán de la vida, y lo cotidiano que esto puede resultar, no nos detenemos a apreciar y degustar. Incluso en Machu Picchu, se evidencia que esta visita a la ciudad Inca fue un elemento decisivo para escribir alguno de sus poemas. Pablo Neruda cuenta que en ese momento, se sintió más que chileno, peruano, incluso, americano.

En los escritos Mi primer poema, La palabra, El poder de la poesía y La poesía, se recogen las apreciaciones de Pablo Neruda sobre las letras, la escritura, la magnificencia de la literatura, específicamente de la poesía. Muchas de las anécdotas que se cuentan en estos capítulos narran que en algunas ocasiones, la misma poesía que él escribía, la sensibilidad que transmitía, el reconocimiento que tenía por sus versos, lo salvaron de circunstancias difíciles e inspiraron a miles de seres. Además, se muestra un lado muy humano del lenguaje, esa lengua que de manera violenta nos impusieron los conquistadores, pero que sin duda alguna, Neruda lo percibe como un regalo, más que como un castigo. El español, esa hermosa lengua en la que él escribió toda su vida, la que lo hizo vivir, él le agradece mucho en estas pequeñas memorias.

Así mismo, se cuentan los años previos a que él recibiera el premio nobel. Pablo Neruda recibió el mayor reconocimiento que se le puede dar a un escritor en 1971. Sin embargo, años atrás ya sonaba su nombre entre los círculos de académicos en Estocolmo, pero al no ser más que rumores y no conseguir ganar el premio, cada vez que a él le mencionaban esta posibilidad nunca lo creía y ya lo percibía con cierto desprecio y amargura. Finalmente, al recibir el premio, cuenta sus principales apreciaciones sobre la ceremonia, catalogándola como solemne. Entre los que acompañaron a Neruda en este importante episodio de su vida, estuvo el único colombiano en recibir este importante premio, Gabriel García Márquez.
Por otro lado, este hombre le dedica en su libro un capítulo a Gabriela Mistral. Ella fue la primer persona en Latinoamérica en recibir un premio nobel. Es considerada una de las grandes figuras de las letras en Chile y América Latina. Ha sido de inspiración para muchos escritores posteriores, como el mismo Pablo Neruda.  “Eres una conmovedora partidaria de la paz. Por esas ,y por otras razones, te amamos” “Que tu corazón maravilloso descanse, viva, luche, cante y cree en la oceánica y andina soledad de la patria. Beso tu noble frente y reverencio tu extensa poesía” De esta manera Neruda hace un hermoso homenaje a este inspiradora mujer, que sin duda alguna, representó gran influencia sobre él y sobre su poesía.


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