lunes, 17 de marzo de 2014

Primer aniversario.

Es curioso que el día tenga un leve episodio al igual que aquel domingo 17. Un cielo amenazando desde el horizonte con una lluvia, que aunque fue breve, me hizo recordar las eternas horas que pasamos allí sentados fuera de las puertas de ese hospital.

Pero pensando hora tras horas sobre las palabras correctas que emplearía aquí, me comprometí a no hablar melancólicamente, sino todo lo contrario…Porque aún te podemos llorar, aún podemos sentir aquel vacío, pero yo prefiero recordarte a vos como siempre quisiste que te viéramos, con una sonrisa al aire las 24 horas del día

Yo hoy te escribo a vos sin formalismos ni nada de esas maricadas, te escribo al igual como si te estuviese hablando, con agradecimiento por haberme permitido aprender cosas que me ayudarían, que nos ayudarían a crecer a todos. Debes saber que no solo nos graduamos, vos también te graduaste, porque al decir el discurso de despedida no podía dejarte a vos de lado, porque todos queríamos que estuvieras ahí y, recordándote, sonreímos al recordar juntos esa sonrisa cansona y descomplicada, y aquí también tengo que decir, así el sistema educativo diga que no, El Chiqui también se graduó con nosotros.

Jose Daniel, no creas que tu nombre se va a dejar de mencionar entre tus amigos, todos te extrañamos, algunos quizás más que otros, vos fuiste grande…Sos grande, y te digo de una vez que yo me hice una promesa de llevar tu nombre alto un día cuando sea mi turno de demostrar mis capacidades, y creéme que cuando la victoria sea mía, va a ser tuya también y voy a mirar al cielo, donde puede que estés o no estés dedicándote lo que dije una vez que iba a lograr, pues vos, gracias a vos, muchos de tus amigos buscamos perseverar y no rendirnos nunca, a pesar de que la situación sea muy hijueputa, porque siempre llevaste la cabeza en alto, nunca mostraste debilidad y la mano tuya tendida siempre estaba cuando lo necesitamos. Dejaste un buen ejemplo de vida y una huella grande. Alguna vez pensé en que gracias a vos hoy he cambiado parte de mi vida y comencé a creer en aquellos en los que no creí hasta ahora, porque siempre debemos aprovechar esos momentos valiosos con las personas que queremos, con las personas que nos apoyan y nos demuestran el valor que cada uno de nosotros tenemos en esta tierra, y es ahí donde digo que ojalá vos estuvieras acá para verlo. Yo no sé vos dónde estás, yo no sé si vos me miras escribir esto, yo no sé nada, a mí solo me queda claro que volaste muy alto, que tu valentía fue inimaginable, que hiciste una gran diferencia sobre todos y que todo lo que dejaste va a vivir hasta el fin de los tiempos. Seguramente el ciclo de sufrimiento continuará en nosotros, pero esos recuerdos permanecerán para siempre y sé que algún día todos volaremos para estar nuevamente con vos. Nos vemos el próximo año.

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