Es curioso que el día tenga un leve episodio al
igual que aquel domingo 17. Un cielo amenazando desde el horizonte con una
lluvia, que aunque fue breve, me hizo recordar las eternas horas que pasamos
allí sentados fuera de las puertas de ese hospital.
Pero
pensando hora tras horas sobre las palabras correctas que emplearía aquí, me
comprometí a no hablar melancólicamente, sino todo lo contrario…Porque aún te
podemos llorar, aún podemos sentir aquel vacío, pero yo prefiero recordarte a
vos como siempre quisiste que te viéramos, con una sonrisa al aire las 24 horas
del día
Yo
hoy te escribo a vos sin formalismos ni nada de esas maricadas, te escribo al
igual como si te estuviese hablando, con agradecimiento por haberme permitido
aprender cosas que me ayudarían, que nos ayudarían a crecer a todos. Debes
saber que no solo nos graduamos, vos también te graduaste, porque al decir el
discurso de despedida no podía dejarte a vos de lado, porque todos queríamos
que estuvieras ahí y, recordándote, sonreímos al recordar juntos esa sonrisa
cansona y descomplicada, y aquí también tengo que decir, así el sistema
educativo diga que no, El Chiqui también se graduó con nosotros.
Jose
Daniel, no creas que tu nombre se va a dejar de mencionar entre tus amigos,
todos te extrañamos, algunos quizás más que otros, vos fuiste grande…Sos
grande, y te digo de una vez que yo me hice una promesa de llevar tu nombre
alto un día cuando sea mi turno de demostrar mis capacidades, y creéme que cuando
la victoria sea mía, va a ser tuya también y voy a mirar al cielo, donde puede
que estés o no estés dedicándote lo que dije una vez que iba a lograr, pues
vos, gracias a vos, muchos de tus amigos buscamos perseverar y no rendirnos
nunca, a pesar de que la situación sea muy hijueputa, porque siempre llevaste
la cabeza en alto, nunca mostraste debilidad y la mano tuya tendida siempre
estaba cuando lo necesitamos. Dejaste un buen ejemplo de vida y una huella
grande. Alguna vez pensé en que gracias a vos hoy he cambiado parte de mi vida
y comencé a creer en aquellos en los que no creí hasta ahora, porque siempre
debemos aprovechar esos momentos valiosos con las personas que queremos, con
las personas que nos apoyan y nos demuestran el valor que cada uno de nosotros
tenemos en esta tierra, y es ahí donde digo que ojalá vos estuvieras acá para
verlo. Yo no sé vos dónde estás, yo no sé si vos me miras escribir esto, yo no
sé nada, a mí solo me queda claro que volaste muy alto, que tu valentía fue
inimaginable, que hiciste una gran diferencia sobre todos y que todo lo que
dejaste va a vivir hasta el fin de los tiempos. Seguramente el ciclo de
sufrimiento continuará en nosotros, pero esos recuerdos permanecerán para
siempre y sé que algún día todos volaremos para estar nuevamente con vos. Nos
vemos el próximo año.
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