Sociedad, tú me enseñaste a sentir cómo morir muchas veces, me enseñaste a cómo odiar y cómo herir, me enseñaste a cómo envidiar y a cómo juzgar.
Hay una diferencia que te menciono, y es que sólo me enseñaste ésas pocas cosas…Déjame mostrarte lo que aprendí desde que me desprendí de tu vil útero marginal.
Aprendí a amar, aprendí a querer, aprendí a respetar, aprendí a sonreír, aprendí a mirar, aprendí a reír de ti, aprendí a reir de felicidad, aprendí a escribir, aprendí a construir lo que con tanta facilidad destruí, aprendí a cuidar de mis amigos y más importante que nada, aprendí a NO ABANDONAR MIS SUEÑOS.
Sos una gran máquina, sí, es cierto…Pero de cada persona que se desprende de tu sistema, ésa máquina queda tan grabada en nuestras memorias, que conocemos tus mecánismos y tus debilidades, y con tu karma eso se multiplicará y tu caída llegará.
No abandonaré jamás mis deseos y mis sueños por vos, por un imperfecto social y político que no hará nada más que destruir mi vida y hacerme infeliz cada día…Ser feliz es soñar, y soñaré así no lo permitas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario