lunes, 4 de marzo de 2013

Libros V


El sueño de una noche de verano es una obra de teatro, escrita por el célebre dramaturgo y poeta William Shakespeare. Él es uno de los escritores más influyentes de la literatura universal; obras como Hamlet, Macbeth y Romeo y Julieta, han inmortalizado a este excelso escritor.

El sueño de una noche de verano, es una comedia que se basa en el círculo amoroso que viven cuatro de los personajes inmersos en la obra. Al inferir el espacio en el cual se desarrolla este relato, se puede deducir que es en la antigua Grecia, específicamente en Atenas. Pero esto es una apariencia engañosa, ahondando más en Shakespeare, esta historia está basada en Inglaterra, tal vez en la época Medieval.

 Los personajes principales son: Lisandro, Hermia, Demetrio y Helena, son ellos quienes se ven involucrados en el círculo amoroso. Por otro lado, está Teseo, duque de Atenas, su prometida Hipólita, Egeo padre de Hermia, Oberón y Titania, rey y reina de duendes y hadas, respectivamente, Puck un duende malicioso y servidor de Oberón, Pedro Acuña, Nick Telares, Flautín, Hocico, Justo y Famélico, encargados de una obra teatral dentro del mismo relato y algunos otros personajes como hadas y duendes.
La obra se divide en cinco actos, principalmente se expone el círculo amoroso entre los cuatro personajes anteriormente mencionados. Oberón, junto a Puck, son los encargados de alterar el curso de este amorío, debido a intereses secundarios relacionados con Titania, pero que estos cuatro se ven afectados por las equivocaciones de Puck.

Si bien esta historia podría parecer un poco caricaturesca e irreal, plasma de una manera muy acertada lo que resulta ser el amor. Lleno de contradicciones y belleza, Shakespeare recrea un mundo que bien podría comprarse con el adagio popular: “del odio al amor hay un paso”. Si bien el amor es un sentimiento ardiente y noble, al ser forzado y obligado, puede resultar ser repugnante e impertinente, que acarrea odio y desprecio en su etapa más fanática, pero cuando este es despreocupado y se toma como un fin en sí mismo, resultar ser una de las formas más bellas de vivir, de sobrellevar la existencia, y eso es algo que nos diferencia de los otros seres, la capacidad de amar y querer. Si bien nadie enseña a amar, Shakespeare pretendía descifrar este sentimiento tan completo y a través de sus obras darle una visión nueva, que muy seguramente en la época en la que él vivió no se tenía en cuenta. 

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