En realidad lo creíste, ¿no? De
verdad eres tan morboso que creíste que esto era un link para ver una supuesta crítica sobre un show televisivo sin importancia ¿cierto?
¿Acaso
te has dado cuenta de que esta es la misma manera como la publicidad nos atrae?
Fotos, televisión basura, avisos, consejos superficiales, cómo vernos mejor,
atraer mujeres, hombres, consejos de belleza, consejos para el éxito social
basados en cuánto tienes en tu billetera, cómo durar más mientras tienes
relaciones sexuales. Publicidad engañosa.
Nos
convertimos en seres que buscan lo innecesario. Ves un accidente y lo primero
que miras es el carro e intentar ver si tienes suerte en ver un muerto, porque
muy profundamente sabes que quieres ver un muerto. Así somos. No nos
preocupamos por su posible vida, por su familia ni nada, sino exclusivamente
por ver su sangre vertiente en la calle.
Intuimos
que perder nuestras posesiones materiales es un fin rotundo. Nuestros estatus sociales
están determinados por cuánto tenemos materialmente y si acaso entramos en un
bajón económico, la gente te dirá: Va de culos.
Pero
en realidad solo perdemos una gran cantidad de soluciones versátiles para la
vida moderna, es decir nada.
La
moralidad humana está infravalorada y solo nos interesamos por lo primero que
nos pongan frente a los ojos, sobre todo si se trata de algo que física y
socialmente nos ponga por encima de nuestros vecinos, amigos o familiares.
¿Qué
estamos haciendo con nuestras vidas? Al paso que vamos, será más importante
vender nuestros ideales, nuestra alegría, nuestra tristeza por un sofá hecho del
cuero más fino africano, tal vez, o por una ropa fina que nos haga aparentar
una personalidad falsa en las calles.
Yo
no digo que debemos andar desnudos por la calle o que debemos vivir bajo un
árbol, pero sí que hay que conocer más lo que tenemos dentro del cerebro, que
lo que hay dentro de un supermercado, una tienda de ropa costosa o un concesionario
automovilístico.
Claro
que podemos tener, de eso no hay duda. Pero carecemos de mesura, de alma y de
una visión que vaya más allá de los billetes, las caras perfectas, las peleas
políticas, accidentes o incluso de este escrito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario