domingo, 9 de septiembre de 2012

TRANSICIÓN: DÍAS Y FLORES.


3 días sin saciar el sueño. Llevo “limpio” 3 días, en lo cuáles he tenido oportunidad de desviarme. Sigo aquí, con los cabales bien puestos, y he tenido oportunidad de perderlos, pero no; acá estoy.
Supongo que es una sensación extraña el renunciar a algo con lo que has vivido toda la vida, pero cuando es necesario deshacerte de ello para dar un paso adelante, y aún más, cuando en realidad queremos mostrar a las personas que podemos lograr lo que nos prometemos.
He tenido mucha inspiración últimamente, pero no la he usado en Resquemor, la estoy haciendo personal por el proceso que inicié hace dos días. De todas maneras, seguiré poniendo pequeñas reseñas de lo que pasa por mi cabeza, como lo acabo de hacer. Mi yo anterior se ausentará, pero mi yo nuevo, estará constantemente dándose unas pasadas por aquí.
Caí, pero caí para levantarme con más fuerza. No permitan jamás, no bajen la guardia jamás por los sueños que  construyan, porque esa es la esencia de la vida, los sueños jamás mueren, protéjanlos.
“Pero si un día me demoro, no te impacientes, yo volveré más tarde. Será que a la más profunda alegría, me habrá seguido la rabia ese día: La rabia simple del hombre silvestre, la rabia bomba, la rabia de muerte, la rabia imperio asesino de niños, la rabia se me ha podrido el cariño. La rabia madre, por dios tengo frío. La rabia eso es mío, eso es mío, solo mío. La rabia bebo, pero no me mojo, la rabia miedo a perder el manojo, la rabia hijo zapato de tierra, la rabia dame o te hago la guerra, la rabia todo tiene su momento, la rabia el grito se lo LLEVA el viento, la rabia el oro sobre la conciencia, la rabia, coño!, paciencia, paciencia…” Días y flores- Silvio Rodríguez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario