"- La muerte suele ser silenciosa y cruel, como el paso de los años."
Ayer soñé con Margarita Gautier, la dama de las camelias, con su singular
hermosura, pero opacada por una muerte temprana.
No sabemos a ciencia cierta que pasa
después de morir. Muchas hipótesis y creencias frente a este tema han surgido.
Se ha intentado predecir qué pasa, pero realmente nadie lo sabe. Por tal razón,
excluimos este tema de nuestros pensamientos diarios, y solamente lo recordamos
y meditamos en momentos de tristeza o cuando la muerte de alguien más nos
conmueve. Esto nos alarma, pues nos recuerda que algún día llegará nuestro
turno. Estoy conmovido (lo siento). Seguiré.
La historia de Margarita me ha hecho
pensar en varias cuestiones. No quiero morir joven y no cumplir mis metas. Que
si bien no son muy ambiciosas, pero sí difíciles, son mi motivo de vida.
Gautier, caminaba sola por las calles de
París, desprevenida, con un vestido verde, sombrero ridículo y zapatillas,
solamente quería cuidarse del sol insoportable bajo su sombrilla, y llegar
rápido a la floristería para comprar una docena de camelias. Nadie sabe qué le
podrá pasar.
Nadie sabe qué pasará mañana. ¿Qué
ocurrirá? ¿Despertaremos?

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