Al parecer todos no llamamos igual. Al parecer todos sufrimos por lo mismo. Si todos tenemos las mismas lágrimas . Tan parecidos, pero infinitamente diferentes al mismo tiempo.
Todos anhelamos ver el amanecer todos los días. Pero, lastimosamente lo único que podemos ver, es un oscuro túnel que nos abruma día a día, que no deja respirar, que no deja ser, nos aprisiona y ahoga. Que nos hace delirar agresivamente, obligándonos a lentamente arrastrarnos hasta la salida de aquél túnel. Porque aspiramos encontrarnos en este pozo existencial, para entender el porqué de la vida. El porqué del sufrimiento y nuestra condición imperfecta de no poder comprender todas éstas cuestiones.
Pues esto simplemente nos enloquece y nos hace distanciarnos paulatinamente de nuestra propia esencia, de lo que realmente queremos ser, porque buscamos ser solo uno y todo al mismo tiempo. Porque no aceptamos nuestra perfecta imperfección, que a nuestro modo de ver es lo que realmente nos hace sentir y padecer.
Esto hace que se desdoble nuestra alma y se ponga débil, como solamente nosotros conocemos. Pues solamente queremos salir de este profundo pozo existencial, que nos hace ser indiferente a todo y a todos. Pero que nos hace ser auténticos y únicos, como nunca nadie nos puede llegar a conocer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario