CAPÍTULO 2:
VIDA.
Desperté
en aquel callejón sin salida bajo una constante lluvia que aún no paraba.
Estaba tenso, temblando posiblemente de frío o miedo al recordar aquella cosa
extraña que sin más preámbulos comenzó a perseguirme en mi propia mente y me
cuestionaba, no solo el por qué, sino también el cómo y sobretodo, de dónde
había salido, si era yo claramente el dueño de mis pensamientos.
No
tenía recuerdo alguno de haber visto algo así antes, ni algún retrato de su rostro,
pues todo era confuso y sucedió de manera muy rápida.
Posiblemente
era un error, posiblemente estaba lo suficientemente ebrio en la realidad como
para que de la nada ocurriera una alucinación en mi propio aposento. No
encontraba palabras para definirlo, tal vez solo era miedo...Miedo.
¡Exacto!,
miedo es lo que era…Pero por qué el miedo se presenta ahora de manera tan
abrupta. De hecho, ¿por qué habría de aparecer miedo en un hermoso
pensamiento?...Alguna vez lo escuché de alguien con quien hablé y era la frase
que más pasaba por mi mente ahora.
Es
extraño, pero quizá al sentir la necesidad de retraerme a mi mente, a mi propio
mundo, mi realidad, huyendo del miedo, la desesperanza, la angustia, el propio
miedo me siguió y ahora me ha acorralado en mi propia mente, angustiándome aun
más, con desespero de salir de mi propia mente y quedar en un limbo total entre
la vida y la muerte y fui yo quien le dio vida, fui yo que sin querer buscarlo
lo encontré, lo he creado y ahora se apodera de mi mente.
El
miedo jamás llega por sí solo, somos nosotros los humanos quienes los creamos,
pero siempre debemos lanzarnos al risco y saber si hemos de caer o ser salvados
en medio de la caída libre. ¿Por qué creamos miedo en sueños hermosos?, ¿por
qué nos angustiamos pudiendo vivir la vida plenamente sin retraernos de lo que
queremos?..Decisiones, decisiones.
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