Los
juegos olímpicos revolucionan el cariño entre naciones, derriba muros y olvida
las diferencias raciales en su duración.
He
disfrutado de lo que he logrado ver de los juegos, no hay duda de eso. Y no
puedo evitar pensar, ¿por qué la historia del mundo no podría desarrollarse de
la misma manera con la que “parecen” tratarse las naciones durante este evento?.
La
verdad es que no me cabe en la cabeza. Se supone que tenemos objetivos en común
entre países, tales como el hambre, la delincuencia, la corrupción (qué
ironía), la economía, las negociaciones..Etc, etc. Y eso parece no ser suficiente
para tenernos con sonrisas y abrazos. A pesar de que éstos parecen ser motivos
que nos agobian cada día, las balas no paran de cruzar los aires, los gritos de
guerra no cesan, la guerra se mueve más que cualquier mafia, si es que acaso no
es una mafia ya.
No
estoy criticando ni diciendo que es indebido los juegos, por el contrario,
admiro que podamos disfrutar de un espectáculo como este, a pesar de las
posibles manos políticas detrás de todo, sin duda, pero el caso es que no me
logra entrar en la cabeza, es que cómo es posible que la misma convivencia que
se logra y denota en los juegos pueda ser aplicada en los días por venir, en el
futuro cercano, pero por lo que parece, será en un futuro lejano, cuando la ruina
nos llene hasta el cuello y la ambición
acabe completamente con nuestra mente.
“Proclamen
victoria eterna. Vengan y cambien el curso de la historia, y arrastrenos a
través de todo.” Muse- Apocalypse please.
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