miércoles, 8 de junio de 2011

El dios de la guerra

Hoy no tengo mucho que compartir, simplemente hoy las máquinas me dejaron más aturdido de lo normalmente establecido. En realidad hoy no quería hacer lo que hacía todos los días. Pero así sos, estúpidamente indescriptible cotidianidad.

Les comparto, un texto de Eduardo Galeano de su libro Espejos un historia casi universal.

"De frente o de perfil metía miedo el tuerto Odín, el dios más dios de los vikingos, divinidad de las glorias de la guerra, padre de las matanzas, señor de los ahorcados y de los malhechores. 
Sus dos cuervos de confianza, Huguin y Munin, dirigían sus servicios de inteligencia. Cada mañana partían desde sus hombres y sobrevolaban el mundo. Al atardecer, regresaban a contarle lo visto y lo oído.
Las walkirias, ángeles de la muerte, también volaban para él. Ellas recorrían los campos de batalla, y entre los cadáveres elegían a los mejores soldados y los reclutaban para el ejército de fantasmas que Odin comandaba en las alturas.
En la tierra, Odin ofrecía botines fabulosos a los príncipes que protegía, y los armaba de corazas invisibles y espadas invencibles. Pero los mandaba al muere decidía tenerlos a su lado, allá en el cielo.
Aunque disponía de una flota de mil naves y galopaba en caballos de ocho patas, Odin prefería no moverse. Des muy lejos combatía este profeta de las guerras de nuestro tiempo. Su lanza mágica, abuela de los misiles teledirigidos, se desprendía de su mano y solita viaja hacia el pecho del enemigo." 

Cualquier parecido a la realidad, es pura coincidencia. 

 

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