lunes, 9 de julio de 2012

La soledad

Ustedes saben que éste espacio, Resquemor, es de todo aquél que quiera acercarse para publicar o comentar sus pensamientos y deseos. Así que les comparto un texto de Santiago Cálad. Ojalá les guste, disfruten y reflexionen.



 Nunca he sido alguien elocuente que exprese sus pensamientos con claridad y fluidez. Quizás es por esto, que con frecuencia me siento solo y sé que no soy el único, la soledad es un sentimientos que nos agobia a todos, es una sensación tan común como el amor, el miedo, la alegría o la tristeza para cualquiera de nosotros y no expreso la soledad de una manera literal como: “estar en un cuarto sin nadie que te acompañe”, ya que puedes estar en un gran salón con cientos de personas a tu alrededor y a la vez no estar con nadie.
De hecho, puede que te preguntes ¿porqué nos agobia?, a mi parecer, la soledad es una sensación que suele prolongarse demasiado, lo que no me parece placentero y solo la considero agradable en dosis muy pequeñas siendo un tiempo para pensar tranquilamente y concentrarse, ya que mas allá de esto, la soledad se vuelve una sensación simplemente asfixiante. Es desde mi punto de vista, la misma soledad la que te pide que salgas de ella e intenta reintegrarte al mundo que se abandonó al estar solo.
Seguro es por esto que los náufragos pierden la cordura de una manera tan inevitable, ya que no tienen un mundo al cual reintegrarse ya que de una u otra manera, el mundo se les fue arrebatado. “Una imaginación robusta engendra por si misma los acontecimientos”[1] y por lo tanto se ven obligados a crear un amigo que aminore su soledad aunque este no salga mas allá de los muros de su mente es algo que atenúa lo desolado de su situación.
Considero cobarde aquel que se aísla totalmente y no trata de comunicarse de nuevo con el mundo además de tener la sensación  de arrepentimiento y de jamás haberlo intentado, “la imaginación y el deseo de un obrar noble acarrea el arrepentimiento y la culpa”[2].
Creo que cada persona debería ser un guerrero para someter y usar la soledad pero no permitir ser usado por ella ya que de no ser así nos volvemos esclavos de la soledad, “prefiere antes la muerte que mostrarse cobarde ni de palabra ni de obra”[3], aunque esto me parece algo fantasioso, ya que muchos de nosotros perdemos la batalla, ¿pero quien no fantasea de vez en cuando? Así mismo vemos, pensamos y sentimos muchas cosas que podemos o no imaginarlas pero que hacen menos intensa la situación y esto es básicamente la  descripción del soñar. ¿Soñar?, soñar es algo muy común para todos, aún mas para quienes están solos. Solos, soñamos sobre: ¿que puede pasar cuando salgamos de la soledad?, ¿cuando encontremos esa persona?, la persona que de alguna manera nos saque de la soledad en la que estamos y nos brinde de su compañía pero no solo una compañía física sino una verdadera compañía, “en la amistad de que yo hablo, las almas se enlazan  y confunden una con otra de un modo intimo, que se borra  y no hay medios para reconocer la trama que las une”[4].
Así mismo, soñamos con sensaciones que deseamos experimentar y que a mi parecer pueden ser placenteras como el amor o la amistad sin embargo no comparto la idea de que algunas personas depositen sus penas en “alguien superior” para luego adornarlo con fe aunque en algunas ocasiones me hace dudar, por otra parte ya sea que estemos solos en un cuarto, solos entre la multitud, acompañados o no, siempre me pregunto ¿de verdad habrá un momento en el que estemos totalmente solos?



[1]    DE LA FUERZA DE IMAGINACIÓN - Pagina 26 - Ensayos escogidos - Michel de Montaigne
[2]    DEL ARREPENTIMIENTO - Pagina 207 – Ensayos escogidos – Michel de Montaigne
[3]    DE LOS CANÍBALES - Pagina 64 - Ensayos escogidos - Michel de Montaigne
[4]    DE LA AMISTAD – Pagina 44 - Ensayos escogidos - Michel de Montaigne

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