viernes, 23 de diciembre de 2011

Mis cuatro paredes

Y es la noche tan malévola. Tergiversa mi mundo y convierte mis cuatro paredes en la misticidad atroz de la alucinación.
Todo gira a la velocidad del globo pero esa lentitud se vuelve la rapidez fugaz de este cuarto...cambiando y cambiando pero sigue igual...¿o es que tal vez soy yo, volviendo a mis andanzas y de nuevo todo me parece tan irreal por esos segundos de alucine, de abundancia verbal que me llega constantemente?, si es así, las distancias se me hacen mas cortas, me convierto en el observador que jamás lograre liberar, y en el extrangero que siempre recorrerá este cuarto.
Una transición barata y algo rápida, pero siendo aprovechada puedo soñar cosas que jamás podría ver...para volver a este lugar, este monótono cuarto.
El autor nuevamente escribe...¿por que?, no lo sabe, pero jamás lo ha sabido, jamás entenderá su manera de ser, jamas sabrá que lo llena, porque siempre querrá mas...cual vampiro hambriento a la sangre, cual asesino en busca de una víctima que sacie su necesidad de insana locura. Porque es un peligro descubrir lo que no se debe saber... Por eso, mis cuatro paredes me acompañaran en mi deseo siempre.

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