lunes, 12 de diciembre de 2011

Letargo

Ese letargo en el que me encuentro, es una enfermedad que me asedia constantemente. Es esa pereza interior, la cual se ha vuelto más común en mí.

Esta actitud mezquina debería ser execrable. Porque hacen crecer nuestras pasiones animales, que si bien no son malas, en este caso nublan nuestros horizontes, sueños, y metas.  Convirtiéndose así, en algo superfluo y con presteza carcomen nuestro interior

Mi propia esencia se empieza a pudrir y todo lo que reflexioné y pensé se vuelve quimérico e incoherente. Termino siendo una farsa más del mundo. De esa que ya estamos acostumbrados a ver. Esta actitud me hace dar pena de mi mismo

Todo esto surge por mi actitud refractaria frente al mundo y a la sociedad, en general, lo que me rodea. Pero contradictorio si es, pues eso es lo que siempre he soñado, el mundo exterior. Para eso he pensado tanto, para proyectarme de adentro hacia afuera y poder disfrutar mi entorno de una manera un poco más auténtica. Se supone que para eso se vive, para poderse desarrollar uno mismo en todas sus facetas.
Pero no, simplemente me reservo y me vuelvo pudibundo y estúpido frente a la realidad.

¿Será, que espero ansiosamente que la ficción supere a la realidad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario