domingo, 10 de marzo de 2013

Amorfo


Suena de nuevo esa maldita alarma, la misma de todos los días. Algunos rayos del sol entran por la ventana; una vez más tengo que levantarme. Intento enviar todo al olvido y seguir durmiendo; no quiero la misma cotidianidad. No tengo ningún remedio. Después de hacer todas esas comunes actividades matutinas, que ya se imaginarán, salgo de casa. Pero… hoy hay algo particular…

Camino por la avenida y me doy cuenta que las personas tienen la cara desfigurada. Además, esos rostros se convierte en una expresión de lamento. Siento náuseas, agacho la cabeza y camino apresuradamente, no quiero ver más a estas personas.
Pero es inevitable, no hay una sola persona que no tenga la cara desfigurada y emanan un hedor insoportable. Mis ojos se llenan de lágrimas ¿qué pasó con las personas?

Alguien toca mis pies con agresividad y desespero, es uno de estos seres amorfos, que ya no puedo llamar personas, golpeándome y pidiéndome ayuda. Sus lamentos se tornan en gritos, su voz es aguda y escalofriante:

-       ¡Soy un ser miserable, lleno de miedo, despojado de toda ilusión. Tengo miedo de convicciones y sueños!

Nuevamente siento náuseas, incluso tengo una arcada. A este ser asqueroso le faltan sus ojos, su piel está repleta de llagas y están recubiertas por un moco amarillento; el olor de este hombre es nauseabundo. Le faltan sus dos extremidades inferiores. Tiene que hacer grandes esfuerzos con sus brazos para arrastrarse hacia mí.

Doy unos pasos hacia atrás rápidamente y me topo con algo. Es otro adefesio susurrándome sus lamentos; mi oído y rostro queda salpicado de materia.
Corro lo más rápido posible, paso mis manos por mi rostro, intentando limpiar esa babaza.
Es imposible.
Siento que mi piel la está absorbiendo, se está convirtiendo en una costra dura y resistente, la angustia me invade.
Todo comenzó mal desde el principio, debí quedarme dormido, al menos no tener esa desazón matutina.

Corro y corro; la costra se endurece, mientras corro… 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Libros VI


Cisnes salvajes es un libro escrito por Jung Chang, en donde recopila la vida de abuela, madre e hija, que vivieron a principios y mediados del siglo XX en China. El libro narra la vida de cada una de ellas, donde principalmente se ve reflejada la sociedad china y los problemas políticos y económicos que se vivía en esta época. Lo cual posiciona este libro en un relato histórico sobre grandes cambios que sufrió China; como las guerras internas entre las guerrillas comunistas de Mao y el Kuomintang y las invasiones japonesas al país chino.

Los relatos consignados en este libro son sumamente duros y escalofriantes. La sociedad china que se refleja en este libro es muy tradicionalista y radical en el momento de vivir cotidianamente. Algunas practicas allí relatadas, para algunos lectores del siglo XXI y además occidentales, pueden resultar ser bárbaras y anticuadas para la época: en esta sociedad existían paradigmas sumamente denigrantes hacia la mujer, juicios de valor y prácticas tanto religiosas y sociales que podrían ser resultado de molestias entre algunos miembros de la sociedad.
En el libro se evidencia claramente, como algunas mujeres tenían que vendar sus pies como un símbolo de belleza en su época. Estos vendajes traían consigo fuertes problemas de crecimiento en los pies de las mujeres y además, fracturas con las cuales ellas tenían que enfrentarse toda la vida. Además, la poligamia era un aspecto social muy bien visto, pero que en las mujeres, las cuales se les llamaba concubinas, dejaban una marca social imborrable y que por tal motivo se les menospreciaban.

También se evidencia como el comunismo, con Mao en la cabeza, sube al poder de China. No solo este aspecto del libro es importante para la autora y lo que significó para su pueblo y familia, sino también para toda la humanidad.  Fue una época en la cual es mundo se encontraba dividido en dos bloques, oriental y occidental, y el triunfo del comunismo en China fue una muestra inexorable del avance del Comunismo en el mundo. Además esta etapa de Mao ha sido una de las más controversiales de la historia, pues además de ser divinizado en algunos sectores de China y protagonizar la Revolución Cultural, también ha sido ampliamente criticado por algunos errores y sobretodo por ser autoritario y tirano.

Cisnes salvajes es un libro muy completo, no sólo narra acontecimientos históricos y culturales, importantes para nutrirse intelectualmente, sino que también deja una enseñanza sumamente grande, y es que, frente a las adversidades siempre hay alguna manera de sobreponerse, para así enfrentar la vida de una mejor manera. 

martes, 5 de marzo de 2013

“KEGLUNEQ”


CAPÍTULO II

Su cabello era largo y castaño, nariz recta y una cicatriz en medio del ojo, de esas tétricas de película y dramas americanos. Era alto, y se le notaba una gran fuerza con tan solo una ojeada. Lo llamaban Vulpes en el campo de batalla.  Él y su grupo de mercenarios llevaban observando desde lejos una aldea que las fuerzas rebeldes tenían planeado tomar.
A eso de las 5:00 pm, varios jeeps con ametralladoras llegaron para tomar lo que encontraran de la aldea. Llegaban con gritos de júbilo y sonrisas macabras en sus bocas, listos para la tarea que se había tornado rutinaria, pero que disfrutaban sádicamente. Vulpes ordenó un ataque silencioso, lejano, mientras se acercaban lentamente.
Sus mercenarios obedecieron y los disparos comenzaron. Los rebeldes comenzaron a disparar a diestra y siniestra, pero no lograban ver nada, no tenían un objetivo claro y uno por uno iban cayendo heridos, como si el hades se hubiera abierto, tragándose sus almas una por una. Desconcertados, su número se reducía, y ahora solo quedaban diez de los cuales 4 soltaron su arma y corrieron sin rumbo y los 6 restantes, fieles hasta el final, murieron mientras los mercenarios se acercaban desde las esquinas en círculo.
“Registren que haya gente con vida, denles el alimento que hay en la mochila de reserva y el agua de las cantinploras”- Dijo Vulpes, e inmediatamente obedecieron su orden, mientras él caminaba registrando cada una de las casas y los refugios. En una de ellas, escuchó gritos. Cargó su pistola y se escabulló entre los muros, hasta encontrar la puerta de la que provenían. La derribó y encontró 4 niños con vida y otros 3 degollados justo en frente de un rebelde. De repente, dos de los niños saltaron hacia él y lo derribaron, mientras tomaban su cuchillo para atravesarlo, pero Vulpes se adelantó y disparó en el pecho del hombre, acabando con su vida antes de que los niños mancharan las suyas.
De alguna manera, Vulpes estaba sorprendido de la acción que habían tomado, a pesar de que con tanta violencia involucrada en las vidas de aquellas personas, sería lo más predecible que harían, pero la convicción en los dos niños, la ira que sus ojos mostraban era diferente a lo que había logrado ver durante su estadía allí.
Los niños estaban temerosos, exceptuando por los dos hermanos, que aún empuñaban sus cuchillos ante el extraño que estaba en frente de ellos y que el único motivo que les impedía repetir su acto era que aquél hombre había ayudado en su causa. Estaban confundidos y no sabían qué hacer. Vulpes levantó las manos y dejó el arma en el suelo, mientras decía “No les haré daño alguno”. Los hermanos se miraron a la vez y soltaron los cuchillos, mientras Vulpes sacaba comida de su mochila y se las daba a cada uno.
Les dio refugio a todos y los adopto como si fueran sus propios hijos. Era la primera vez que encontraba niños vivos en algún enfrentamiento, pues generalmente, todos los que encontraba estaban asesinados de todas las maneras posibles; ahogados, quemados, fusilados…Por esto mismo se sintió conmovido de saber que en medio de la desesperanza alguna luz podía brillar de nuevo y formar un nuevo día. No todo estaba perdido.
Los dejó descansar unos días, conociendo que posiblemente su psique no estuviera muy bien, después de todo lo que habían tenido que percibir. Pero su vista, su interés estaba en los dos niños, que a pesar de lo que había sucedido, estaban tranquilos, como si nada hubiera sucedido. No había recordado haber
-¿Cómo te llamas, cuál es tu edad?-, preguntó Vulpes al más alto de los dos. Éste contestó –Kegluneq, 10 años-, respondió el niño, y prontamente preguntó -¿Quién es usted, por qué nos ha ayudado?-.
>>Mi nombre es Vulpes. Soy un mercenario sin obligación laboral en este país, mas sí moral. Seguramente has de tener una enorme cantidad de preguntas que tendré el gusto de responder a lo largo del camino que nos queda. Estoy aquí porque no hay motivo para dejar ahogar en este mar de miseria y lágrimas a las víctimas que cada día deben rogar a su dios para sobrevivir. Estoy aquí, no solo para mi satisfacción, sino para que, de alguna manera, logre encontrar a las personas indicadas que decidan levantarse y luchar, dejar a un lado el miedo a morir y luchar por su país, sus creencias, sus familias, amigos, sus sueños. Gente cansada de ver cómo sus ideales son pisoteados, magullados. Muchas veces no permitimos que los problemas ajenos nos importen y decidimos simplemente ignorarlos. Es cierto que muchos de ellos no son lo suficientemente graves como para actuar al respecto, pero cuando un pueblo sufre, cuando un pensamiento sufre, las manos, las voces deben unirse y confrontar a la opresión. No importa de dónde vengamos, nuestro nombre, nuestro trabajo…Lo que importa es la esencia de lo que soñamos y defender lo que creemos, por eso creo en la vida humana, en la esperanza de la humanidad, en que de alguna manera de este oscuro camino vendrá un resplandor que nos cegará de alegría.
Kegluneq examinaba cautelosamente al jefe mercenario. Quería confiar, pero las constantes persecuciones habían dejado su confianza delirando, como si algo la hubiera pisoteado, amarrado de sus extremidades y lanzado con un ancla al fondo del mar. Temía por su hermano menor más que por su propia vida. Las promesas eran su convicción, su religión.
La mirada de Vulpes era penetrante y estremecía de alguna manera a Kegluneq. Algo le indicaba que era allí donde debía estar, que estaba destinado a caminar junto aquel hombre.
Poco se sabía de su vida personal, pues todos los integrantes del grupo mercenario habían sido reclutados por el mismo Vulpes y al intentar acercarse a sus pensamientos y asuntos personales, eran prontamente enviados a sus lugares de vigilancia. Pero lo poco que se conocía era a partir de la fama que tuvo durante su prestación de servicio en el ejército Norteamericano. Se decía que era el más hábil su pelotón y que incluso estando herido, era capaz de continuar hasta lograr su objetivo. Tenía una gran convicción y jamás dejaba a un compañero atrás. Una noche fueron emboscados en medio de la guerra y su mejor amigo se hallaba borracho y dormido, pues en el día habían conseguido una victoria fundamental contra su enemigo, pero una explosión derribó el muro de la base, dejando sepultado a su amigo, asfixiándose por los escombros y con las costillas rotas, la mandibula y los pies. Vulpes, con lágrimas de ira, se lanzó a los escombros, pero una nueva explosión apareció y fue lanzado a lo lejos, cayendo de cara contra el suelo y cortándose con las piedras que habían. El cuerpo de su amigo había sido desmembrado con la explosión, solo encontró su brazo que lo reconoció por un tatuaje de un Zorro que siempre era visible al disparar.
Vulpes se levantó y sacó de su tienda de acampar un maletín del que salió un rifle francotirador. – Tu hermano puede esperar, primero vamos a ver qué tan paciente eres.-
Kegluneq tomó el rifle y caminó junto a Vulpes hacia las montañas.

lunes, 4 de marzo de 2013

UN DÍA DE ESTOS…


Me pegaré un tiro. El desespero que me rodea después de estar calmo un largo tiempo, para luego tocar mi puerta y visitarme como si fuera bienvenido, sin más. ¿Es que acaso no puedo olvidar como una persona común y corriente? ¿Qué es lo que mantiene esa raíz a medio morir? Intento matarla, arrancarla, calcinarla, pero de alguna manera, se recupera de su temporal muerte y queda en ese estado de coma que resulta inquietante, casi indescriptible. ¿Cómo puedo lograr ser insensible, frío y un sinfín de cosas que me identifican, pero no lograr acabar con esa raíz? No logro comprenderlo.
¡Maldita sea la cosa que te mantiene con vida! A lo mejor succionas mi vida en su plenitud, en alegría efímera, en la dicha de cada día. No sé de qué vives, raíz oscura, pues en mi consciencia no te doy alimento. ¿Y si invades mis sueños? Debe ser eso, aprovechándome con la baja guardia e inconsciente en medio de mis construcciones oníricas, con tu proyección a lo lejos desangrándose pidiendo que te dé vida, que te tome de la mano, pero aún más importante, que deje que mis oídos escuchen tus palabras marañosas, cual sirena lleva a su víctima al mar encantándolo con esa belleza física y verbal, haciéndome ahogar en mi propia laguna de ideas, demoliendo mis sentidos con tu lengua de serpiente, con tu mirada angelical que tanto deseé y ese tono de voz demoníaco que tanto odié.
Ya no puedo ni soñar, pues al sentir tu aroma en mis momentos de sueño, me veo obligado a retirarme inmediatamente, ordenar a mi cerebro a despertar, mientras tú me ves alejarme, esperando otra noche más, acechante a que yo abra de nuevo las puertas de mi mundo.

Libros V


El sueño de una noche de verano es una obra de teatro, escrita por el célebre dramaturgo y poeta William Shakespeare. Él es uno de los escritores más influyentes de la literatura universal; obras como Hamlet, Macbeth y Romeo y Julieta, han inmortalizado a este excelso escritor.

El sueño de una noche de verano, es una comedia que se basa en el círculo amoroso que viven cuatro de los personajes inmersos en la obra. Al inferir el espacio en el cual se desarrolla este relato, se puede deducir que es en la antigua Grecia, específicamente en Atenas. Pero esto es una apariencia engañosa, ahondando más en Shakespeare, esta historia está basada en Inglaterra, tal vez en la época Medieval.

 Los personajes principales son: Lisandro, Hermia, Demetrio y Helena, son ellos quienes se ven involucrados en el círculo amoroso. Por otro lado, está Teseo, duque de Atenas, su prometida Hipólita, Egeo padre de Hermia, Oberón y Titania, rey y reina de duendes y hadas, respectivamente, Puck un duende malicioso y servidor de Oberón, Pedro Acuña, Nick Telares, Flautín, Hocico, Justo y Famélico, encargados de una obra teatral dentro del mismo relato y algunos otros personajes como hadas y duendes.
La obra se divide en cinco actos, principalmente se expone el círculo amoroso entre los cuatro personajes anteriormente mencionados. Oberón, junto a Puck, son los encargados de alterar el curso de este amorío, debido a intereses secundarios relacionados con Titania, pero que estos cuatro se ven afectados por las equivocaciones de Puck.

Si bien esta historia podría parecer un poco caricaturesca e irreal, plasma de una manera muy acertada lo que resulta ser el amor. Lleno de contradicciones y belleza, Shakespeare recrea un mundo que bien podría comprarse con el adagio popular: “del odio al amor hay un paso”. Si bien el amor es un sentimiento ardiente y noble, al ser forzado y obligado, puede resultar ser repugnante e impertinente, que acarrea odio y desprecio en su etapa más fanática, pero cuando este es despreocupado y se toma como un fin en sí mismo, resultar ser una de las formas más bellas de vivir, de sobrellevar la existencia, y eso es algo que nos diferencia de los otros seres, la capacidad de amar y querer. Si bien nadie enseña a amar, Shakespeare pretendía descifrar este sentimiento tan completo y a través de sus obras darle una visión nueva, que muy seguramente en la época en la que él vivió no se tenía en cuenta. 

viernes, 1 de marzo de 2013

Libros IV


El velo de la reina Map y El palacio del sol, son textos escritos por el nicaragüense Rubén Darío. Él es uno de los máximos exponentes del modernismo literario en Latinoamérica y la lengua española. Este movimiento es una muestra del inconformismo de algunos artistas a finales del siglo XIX, sobretodo en aspectos como el arte, la ciencia, la religión y la política. Por ejemplo, el modernismo critica y está en fuerte desacuerdo con la burguesía. También, inspirándose de los legados del Romanticismo Europeo, el modernismo rechaza la realidad cotidiana, profesa un hastío por la vida y una gran tristeza, melancolía y angustia. No obstante, se buscaba la perfección y la belleza a través del acercamiento a las artes y el realce de las culturas y prácticas del pasado.

En El velo de la reina Map se cuenta la historia de cuatro hombres, al parecer aristas, que están desdichados e inconformes. Ellos poseen un gran vacío existencial; sienten que sus virtudes y obras no son lo suficientemente buenas al compararse con otras. El texto gira en torno a esta singularidad del modernismo: la frustración y el inconformismo, aunque también se veneran y recuerdan muchos artistas virtuosos y emblemáticos del pasado. En las historias no se evidencia un espacio y tiempo definido. Sin embargo, se recurre a lugares exóticos y mitológicos, que son muy característico de esta tendencia modernista, de hecho, el último personaje de este relato es la reina Map, que al terminar de escuchar los testimonios desgarradores y tristes de los hombres, siembra esperanzas y sueños para alentarlos y vitalizarlos, esa guía tan particular que ofrece el modernismo a los hombres.
De igual manera, El palacio del sol expone la tristeza de una niña llamada Berta, que después de cumplir quince años se vuelve inconsolable y muy angustiada. A pesar de los cuidados de su madre y de los remedios del doctor, su alma no sana y la desdicha cada vez es más profunda. Sin embargo, un día un hada le siembra esperanza a Berta y la lleva a un hermoso palacio, con infinidad de encantos. Un palacio de ensueño con deslumbrantes jardines, donde el aire es puro, y el alma a Berta se le llena de vitalidad y felicidad, demostrando que la cura de las tristezas del hombre no están en lo convencional.

Rubén Darío de una forma metafórica, refleja un mundo banal, repleto de elementos innecesarios característicos del siglo XIX, donde los primeros avances empezaban a llegar a Latinoamérica y el capitalismo empezaba a tomar un papel decisivo en la historia de la humanidad. De hecho, Rubén Darío expone ese vacío humano y cultural que dejó etapas como: la Revolución Industrial y la crisis de la modernidad. Pero que a pesar de eso, el escritor expone ese lado sublime y salvador del cultivo de las virtudes, de los sueños y la esperanza.